miércoles, 20 de mayo de 2015

El Entierro

Tom se levantó en medio de la noche. Había ruidos provenientes de la planta de abajo. Ruidos que pronto reconoció; Alguien estaba  tratando de forzar la entrada. “No otra vez por favor” Pensó asustado. Se quitó las sabanas, estaban bañadas en sudor. La vejiga le dolía, necesitaba urgentemente vaciarla, pero había cosas más importantes por hacer.
Bajo las escaleras con cuidado de no caer y de no hacer ruido. No se podía dar el lujo de encender la luz. En sus temblorosas manos sostenía su Beretta “Sin duda alguna esta es la mejor escopeta que tengo en mi local, es bella y peligrosa” había dicho el hombre detrás del mostrador. No lo dudo ni un segundo y pago los setecientos dólares. — No me volverán a robar —Susurro Tom entre dientes.
““—Mas te vale que no intentes nada estúpido —Le había dicho el ladrón-. Podría volarte los sesos con solo presionar un simple gatillo-. Dicho esto la casa quedo vacía. Se había rendido desde el momento en que sintió el frio metal en su sien””
Escondido y apuntando detrás del sofá, miraba hacía la puerta. La luna le regalaba a través de las ventanas un tenue rayito de luz, con el cual podía apreciar cómo se movía violentamente la perilla.
—    Atrévete a entrar hijo de puta —Decía en voz baja. El simple recuerdo del último robo lo hizo llenarse de odió. Recordaba lo humillado e impotente que se sintió al ver como se llevaban las joyas de su difunta esposa frente a sus narices.
Los ruidos se detuvieron, la puerta no se abrió. Por un momento sintió un gran alivio, los nervios desaparecieron por algunos segundos. Pero los nervios y el temblor en sus manos se reanudaron cuando los ruidos comenzaron a sonar en la puerta de la cocina. Se aferró de su arma y se encamino la hacía puerta trasera.
Las ventanas estaban cubiertas de gruesas cortinas. Esta vez la luna no le podía regalar su hermosa luz. En una esquina se mantuvo apuntando. Allí, en la absoluta oscuridad. La puerta seguía siendo forzada, estaban aferrados a entrar. La vejiga comenzó a arderle, la garganta se le estaba secando; podía sentir al tragar como sus últimas reservas de saliva le raspaban lo que era ahora un desierto en su boca. La espera se le hizo eterna.
Hubo un pequeño chasquido, algo cayó. La puerta estaba rechinando mientras se abría, y la luna dejaba entrar un poquito de su luz.
—    Ya te tengo —Susurro Tom.
La puerta se cerró y la luna se apagó.  Ahora solo podía ver su silueta en la oscuridad. Camino tres pasos, se escuchó un ensordecedor disparo y la luna regreso a través de un gran hueco en la puerta. El impacto del arma lo hizo retroceder, pudo sentir el calor, pudo oler la pólvora, y pudo apreciar el poder de sus bien gastados setecientos dólares. “Enserio lo hice” Pensó boquiabierto. Se mantuvo un momento quieto, sintiendo la adrenalina fluir por su cuerpo, nunca en su vida había disparado un arma. Nunca en su vida había matado a un hombre. Las manos le temblaban mientras buscaba a tientas el interruptor de la luz. Cuando la cocina quedo completamente iluminada por la bombilla. Pudo admirar el resultado de su caótica acción; Las paredes estaban rojas, el suelo estaba cubierto de extrañas carnosidades, en el suelo yacía tendido boca abajo el cuerpo de un hombre. La bala había impactado en su cabeza, atravesándola y dejando un gran hueco en él, y en la puerta. El miedo poco a poco comenzó a inundarlo, sentía el miedo recorrer su cuerpo, desde los pies hasta la cabeza subiendo y subiendo.
—    Tienes que calmarte Tom… tienes que calmarte. —Decía consolándose en voz alta— Este hombre quería hacerte daño y tú solo te has defendido.
Cogió de la mesa un paquete de cigarrillos. Encendió uno, le dio una calada, y deslizo la espalda por la pared hasta quedar sentado. Dejo el arma a un lado y siguió fumando mientras pensaba. “El maldito se lo merecía. Enterrare a este bastardo, nadie se enterara y para mañana todo habrá sido como una fea pesadillas” Apago la colilla con la punta de sus zapatos y fue en busca de unas mantas. Cubrió el cadáver intentando no vomitar. Casi lo hace cuando vio el gran hueco, por el cual se podía observar el cerebro hecho un revoltijo. Lo retuvo un momento en su garganta, y lo trago sintiendo el amargo sabor. Arrastro el cadáver hasta su auto, y lo introdujo en el maletero. La espalda lo estaba matando, el doctor le repetía constantemente que no debía cargar nada pesado. “— Tu espalda ya no es la de hace veinte años Tom, será mejor que te cuides si no quieres terminar en ruedas. A tus sesenta y ocho años, es una bendición que te sigas moviendo con la destreza que lo haces.”
En la profundidad del bosque, Tom daba palada tras palada. Trabajaba sin descanso. Mientras más grande se hacia el hoyo en la tierra, más le gritaba su espalda que se detuviera. Cada vez que enterraba la pala y mandaba a lanzar la tierra por encima del hombro, la espalda le crujía y le ardía. Intento mantener la cabeza fuera de cualquier pensamiento, intentando no pensar en el dolor, en la culpa, en el miedo. Se mantuvo relajado escuchando el sonido del viento agitando los árboles, escuchando a los insectos, y cuando agudizaba más el oído, podía escuchar el sonido del agua corriendo por el rio. Se mantuvo en trance por varias horas.
La pala golpeo una piedra, causando que sus adoloridas manos temblaran y sintió que despertó de un profundo sueño. Al levantar la vista se dio cuenta de que el hoyo que estaba cavando, ya estaba lo suficientemente alto. “Demasiado alto” Pensó algo sorprendido. Se paró de puntillas para dejar la pala en la superficie. Ahora saldría del pozo, lanzaría el cuerpo, lo enterraría y se iría a casa. Se arremango las mangas y salto para aferrarse del borde, se mantuvo un momento sostenido en el aire, pero se soltó cuando sintió un terrible dolor en la espalda. Apretó los puños y dejo escapar un poco de aire. “Pero tremendo pozo he cavado” Pensó mientras el dolor desaparecía. Lo volvió a intentar. Salto y se aferró del borde apretando la tierra con fuerza, con sus brazos se impulsaba hacía arriba. Su cabeza asomaba por la superficie, podía ver su auto estacionado, el inmenso paisaje de árboles que se extendía a lo lejos, y al cadáver, el cadáver que yacía tirado a pocos metros. Por pocos segundos pudo ver como la sangre se filtraba entre las sabanas. Tendría que tirarlas, esas manchas no se quitarían con nada. El dolor en la espalda regreso, sentía como su espina dorsal era taladrada. “Ya casi…ya casi” Imprimió más fuerza, apretó los dientes resistiendo. El dolor era agudo, era insoportable. Por momentos pensó en soltarse y volverlo a intentar cuando su espalda se sintiera mejor. Pero no había tiempo, y estaba tan cerca de salir. “¿Pero porque lo he hecho tan grande?” Sus músculos temblaban, estaban bastante cansados. “¡Vamos!… ¡Vamos! “ Algo crujió, algo se rompió dejando escuchar un atronador sonido que perturbo sus oídos. Sus manos se soltaron del borde, sus músculos dejaron de imprimir fuerza y su cuerpo cedió por completo. Las luces de su auto, los árboles y las sabanas manchadas desaparecían de su área visual. Ahora lo único que podía ver era el cielo lleno de estrellas, y a la luna que le alumbraba el rostro con su obsceno brillo. Cayó de espaldas, de lleno en la profunda tierra.
Abrió los ojos, aún era de noche, la luna estaba posada justo encima de él. “¿Que ha pasado?” Se sentía bastante confundido. Comenzó a gritar a todo pulmón. Comenzó a llorar. El miedo y la desesperación lo tomaron presa. Al intentar mover sus brazos, sus piernas, estos no respondían— ¡Ayuda! —Gritaba. “Tu espalda ya no es la de hace veinte años Tom” escuchaba en su cabeza. —. ¡Auxilio! ¡Alguien ayúdeme! — “A tus sesenta y ocho años, es una bendición que te sigas moviendo con la destreza que lo haces.”—. ¡Por favor alguien ayúdeme! — Las lágrimas corrían por sus mejillas sucias de tierra. “Será mejor que te cuides si no quieres terminar en ruedas Tom”
Un puño de tierra cayó desde arriba.
—    ¿Quién está allí? —Grito Tom asustado. Otro puño de tierra cayo, esta vez en uno de sus brazos—. ¿Hay alguien allí?
Una silueta se asomó por el borde. Tocio y se sentó con las piernas colgando dentro del pozo. Saco algo de su bolsillo, lo encendió y lo fumo.
—    Que rápido se desperdicia la vida. ¿No lo crees Tom?—Le dijo el hombre desconocido.
—    Uhm… ¿Quién eres? —Respondió Tom— ¿Y quién te ha dicho mi nombre?
—    Sin duda nos hemos marchitado muy rápido. Pero que solos nos hemos sentido últimamente.
“¿pero de que está hablando?”
—    ¡Tienes que ayudarme a salir!…no siento mi cuerpo.
—    Solíamos ir a pescar. Solíamos ir a ver los partidos de béisbol, solíamos sonreír. Pero desde que ella se fue, todo eso dejo de tener sentido.
“¿Cómo es que sabe todo eso?” Pensó aterrado.
—    ¡¿Quién demonios eres?! —Le grito furioso.
El hombre apago el cigarrillo con la suela de su zapato, se levantó y comenzó a llenar el agujero con la pala.
—    Su bella sonrisa, su bello cabello. Nunca dejo de ser bella, incluso cuando la enfermedad la consumió. —Continúo hablando.
—    ¡¿Pero qué haces?! Tienes que ayudarme a salir. —Grito Tom, al ver que su brazo estaba ya hundido en tierra se sintió nervioso y aterrado.
—    Todos los días pensamos en ella. Todos los días vemos su fotografía y deseamos con toda nuestra  fuerza que regrese.
—    ¡Detente! No me entierres ¡Detente! —Al ver que el hombre no se detenía, comenzó a temer por su vida— ¡Mierda alguien ayúdeme!
El hombre se inclinó un poco para encender otro cigarrillo, la luna le ilumino el rostro y Tom pudo ver quien era. Cerró los ojos con fuerza para evitar ver lo que estaba allá arriba. Esta vez no pudo controlar su esfínter y sus pantalones se mojaron. “Esto no puede estar pasando…esto no puede estar pasando” El hombre que estaba allí arriba era igual a él. Sus facciones, sus ojos, incluso la ropa que llevaba puesta era igual a la de él.
—    ¡Lárgate! ¡Lárgate de aquí! —Grito Tom. Con los ojos cerrados y filtrando lagrimas por los parpados.
—    Pero ya no nos sentiremos tristes, pronto nos reuniremos con ella.
—    ¡Por favor desaparece!
—    Ha sido una larga espera…pero pronto estaremos juntos. —Dijo una voz femenina.
Una voz femenina que rápidamente reconoció. “¿Molly? El nombre le llego como una bala en la cabeza. Abrió los ojos y allí estaba. Con su cabello gris por la vejez, con su bonito y conservado rostro, y con su vestido blanco que tanto le gustaba. Se quedó anonadado, sin palabras. Solo la miraba mientras Molly seguía llenando el agujero
—    Volverá a ser como antes…Iremos a visitar los museos, me contaras la historia detrás de cada pintura. Y te preparare tu comida favorita todos los días. Podremos volver a tener hijos…Podremos tener una tercera luna de miel.
Tenía la mente en blanco, las lágrimas continuaban cayendo, creando una masa lodosa con la tierra en su rostro.
—    Molly —Susurraba Tom— Oh mi Molly…pero cuanto te he extrañado.
La tierra continuaba cubriéndolo. Los pies, los brazos. Pronto podía sentir la tierra entrando en su boca, entrando por sus vías respiratorias, llenándole los pulmones.
—    Podremos adoptar un cachorro, siempre he querido tener uno pequeño y juguetón.
—    Molly…mi linda Molly.
Con el viento Molly se desvaneció. Ahora quien cargaba la pala era alguien al que había conocido hace pocas horas. Tenía la mitad de la cara destruida, y de uno de sus pies colgaba una sábana blanca. Comenzó a llenar el pozo rápidamente.
—    Molly…
—    Nos veremos…
—    Mi Molly…
—    Del otro lado…
—    Oh mi linda Molly.
—    …Tom

A tientas

¿Quién no ha entrado mil veces en su habitación completamente a oscuras? Todos lo hemos hecho, pero quizás después de leer esta creepy, que matizo, es CIERTA, no te entren ganas de volver a hacerlo… eso si no quieres acabar en el Limbo. El Limbo. Es un lugar oscuro, al que se accede, digamos que sin querer. Una decena de personas al año entran en el Limbo y desaparecen sin dejar rastro. El número parece ridículo, pero acabar ahí es más fácil de lo que se piensa. Basta con que entres en tu habitación COMPLETAMENTE A OSCURAS sin que se vea nada. Buscas el interruptor, pero no lo encuentras. Puede ser falta de coordinación, vale, pero no siempre es así. El siguiente paso es seguir caminando. ¿Todavía no has alcanzado el interruptor al lado de la cama? ¿Has alcanzado siquiera la cama? Sigues buscando, pero… notas que las paredes se hacen más pequeñas. Y de repente… estás en una habitación de no más de 20 m3, dónde verás pasar toda tu vida por delante en apenas 5 minutos. Después de unos 15 segundos, alguien, o, más bien, ”algo”, te matará. El Limbo es un lugar en el que se desconectan los sentidos. Te quedas ciego, sordo, mudo, sin gusto, sin olfato y sin tacto. En El Limbo no hay sonido; cualquier intento de producirlo es inútil. No se generan ondas sonoras. Nadie ha regresado del Limbo. La razón es que es una deformación espacial, como un portal a otro mundo. Exactamente por que el Limbo está fuera del universo. Está a más de 100.000 billones de ”gogoolplex” de tu habitación. Se forma por una brecha en el espacio, que, mezclada con partículas de materia oscura, crean un portal cúbico invisible dada la oscuridad negra, pues el negro no es un color, es la ausencia de color. La razón de que se forme en la habitación de una persona, es por la información que alberga en ese cubículo, aparte de ser la razón por la que toda tu vida pasa por delante. ¿Queréis mi consejo? Encended la luz. Gastas más energía, pero por lo menos sigues vivo. Y en este mundo.

Canta mi nombre.

Mi nombre es Lucía, tengo 15 años y soy una chica normal, que lleva una vida totalmente simple, siempre me he considerado una persona poco importante, pero todo eso cambió aquel día…
Mi historia comienza así…
Yo vivía con mis padres y mis 3 hermanos (2 hombres y 2 mujeres en total), teníamos incluso una mascota, un perro de nombre bell, ya que de pequeña me gustaba como sonaba la campanita de su correa, fue entonces cuando decidí llamarlo así. Mi pasión siempre fue cantar, mi padre veía lo interesada que yo estaba en el canto desde pequeña que decidió meterme a un coro a los 8 años, desde entonces no he dejado de cantar, de hecho hice algunas presentaciones en mi escuela, en la secundaria hasta ahora no he hecho ninguna, pero se acerca un festival y estoy casi segura de que me pedirán que participe.
Esa mañana, no desayuné, como de costumbre, ya que no tenía apetito. Me despedí de mis papás y de mis hermanos y despué me fui caminando  a la escuela, yo caminaba porque decía que era más sano y me gustaba encontrarme con mis amigos por la mañana para llegar juntos, incluso me llegué a encotrar a aquél chico que me gustaba…
Salí a la carrera para encontrarme con todos, pero al llegar a la esquina de la cuadra donde vivía, unas chicas desagradables que me molestaban salieron y me comenzaron a insultar, yo traté de ignorarlas, pero una de ellas me sujetó del brazo y me jaló con fuerza. Yo por supuesto no me quise dejar, así de con toda la fuerza de mi mano, le dí un buen puñetazo en la cara, las demás se molestaron y me agarraron entre todas, me tiraron al piso y comenzaron a patearme y a escupirme mientras yo, lo único que podía hacer era gritar. Cuando terminaron de hacerme sus maldades, se largaron gritándome estupideces, algo así como que no me atreviera a ponerle una mano encima a alguien más de ellas, o si no me iría peor la próxima vez. Esa era la primera vez que se atrevían a golpearme, pero decidí quedarme callada.
Cuando llegué a la secundaria, me detuvo la trabajadora social, que estaba con la chica que golpée, por supuesto, sospeché que esas no habían dicho nada bueno ni cierto…
—¿Por qué atacaste a esta jovencita sin razones, y encima, afuera de su casa?
Qué?? yo no hice eso, ella y su bandita fueron las agresoras, siempre me agreden, lo que es más, todas y cada una de ellas me golpearon, ¿¿qué a caso no ve mi uniforme sucio??dije señalándo mi falda
Pues yo no sé a quién creerle, pero por lo tanto, hablaré con ustedes 2 en receso, ¿queda claro?
Bueno, pero ya le tengo miedodijo en un tono sarcástico la chica que me atacó
Está bien.
Hablaron con nosotras, y llegaron a la conclusión de que investigarían a todas las chicas de su bandita, en cuanto a mí, sólo tenía que hacer trabajos como recoger basura y todo eso (“qué ridículo!!”, eso fue lo que pensé). Cuando estuve a punto de salir de la oficina, la directora me llamó a su oficina, cuando llegué me dijo que quería hablar conmigo de mi maravillosa voz, dijo que quería que le cantara una estrofa de una pequeña canción, cuando terminé de cantar aplaudió de pie y me dijo que participara en el festival. Yo no dudé ni un sólo momento en decirle que sí.
Cuando acabaron las clases, me dirigí a mi casa muy alegre, porque por fin iba a participar en el festival. Iba pasando por una privada y me encontré para mi mala suerte a esa bandita de chicas estúpidas y pesadas. Las ignoré mientras me gritaban cosas como:
Cobarde! Vuelve acá estúpida! No seas gallina! Quieres llorar?? Jajaja vas a ir con tu mami?
Yo sólo escuchaba como me decían esas cosas, pero me dió igual y seguí el camino a mi casa. Cuando llegué, les platiqué todo a mis padres y a mis hermanos (claro, lo de participar en el festival), y me felicitaron, cenamos y me fui a bañar, mientras me bañaba, tenía la costumbre de cantar canciones que yo inventaba, al terminar me puse la pijama y me fui a dormir. Esa noche tuve un muy mal sueño, donde yo mataba brutalmente a aquellas agresoras, una por una… todas pagaron por lo que me hicieron… yo…. cantaba alegremente mientras escuchaba sus gritos… oh! esa sensación fue algo muy placentero para mi! podría seguirlo haciendo, pero a ellas ya se les acabaron las ganas de gritar, que  mala suerte… pero no me importa, para recoradar este bello día, guardaré sus bonitos cuerpos en un lugar donde sólo yo pueda verlos.>> Me desperté de un brinco, sudando, y mi corazón latía muy fuerte, mi perrito comenzó a ladrar y se subió a mi cama, yo lo acaricié para calmarme y él también se calmó. Que bueno que sólo fue un sueño. Me levanté, hice lo de costumbre antes de irme y me fui corriendo porque se me hizo tarde. Cuando llegué, ví que el evento sería el día 6 de junio, y ya estábamos a 5, me quedaban pocas horas para preparame. Entré al salón, platiqué con mis amigas lo normal, pero a nadie le conté mi sueño homicida, sólo de recordarlo, sentía algo raro en mí… Al salir de la secundaria, salí del salón corriendo, pero mis amigas me agarraron y me dijeron que saliéramos esa tarde, que yo podía practicar  mi canto mientras paseábamos.
Casi llegando a mi casa, estaban las odiosas (nuevamente), pero me ignoraron, lo que me hizo sentir alegría, pero a la vez sentí algo raro al  verlas, un escalofrío recorrió mi cuerpo y sentí ansias, pero no hice caso y seguí mi camino. Llegué tan rápido como pude, dejé mis cosas y una nota donde decía que iba a salir, ya que en mi casa no había nadie. Me arreglé y media hora después me fui. Mis 2 amigas y yo, nos compramos un helado, yo no quería, pero al final me convencieron, tomamos un agua helada, ya que hacía un bochorno fuerte, eso sólo significaba una sola cosa: lluvia. Para  mi mala suerte, era la única con blusa de mangas largas y sin suéter, rayos! Unos minutos después, comenzó a llover fuertemente y no había donde refugiarnos, me empapé enseguida. Como no había donde refugiarnos, decidimos irnos a nuestra casa tan rápido como pudiéramos, yo me fui corriendo y llegué como en 10  minutos, me empapé totalmente. Me metí a bañar y me puse ropa limpia y calientita, no había nadie pero en cuanto llegaron todos, mi mamá me riñó por eso, me dijo que no saldría en 1 mes con mis amigas, ya que ni siquiera le había avisado, le dije que para empezar no estaban y que les dejé una nota avisándoles, a lo que ella me decía qu era descuidada por no ir prevenida blah blah blah… me harté de escucharla diciéndome cosas injustas, y cuando quise gritarle ¡¡basta mamá!!, mi voz, se cortó, no pude hablar, todo lo que me pasó esa tarde afectó mucho mi voz, ni siquiera podía pronunciar una sola letra, ya que si decía algo, mi voz sonaba algo malléfica, ronca, era horrible! Nunca me había pasado eso antes. Me puse extremadamente triste, ya que no podría cantar, pero no perdí las esperanzas de que en la mañana ya se escuchara como siempre… Me fui a dormir después de tomarme un té caliente, mi perrito durmió conmigo, yo lo quería tanto! Era mi mejor amigo a pesar de todo…
A las 4 de la madrugada, mi mamá y mi papá me despertaron, me dijeron que se irían de viaje, que había sido algo inesperado, pero que tenían que ir, ya que era una oportunidad muy importante para ellos. Nos dejaron dinero a mis hermanos y a mí y después se marcharon. Eran las 6:30 am y me levanté rápido, intenté vocalizar, pero mi voz era igual de horrible como la noche anterior. No me importó y tomé mis cosas, me despedí de mis hermanos y me fui a la secundaria. Al llegar, mis amigas escucharon cómo hablaba, me preguntaron que pasó, y como no les pude hablar, se los escribí. Ya era la hora de mi actuación, salí al escenario y… tomé el micrófono, yo temblaba como nunca lo había hecho, pero aún así intenté cantar, mi voz sonó tan terrorífica, y ronca, que todos se taparon los oídos, yo me caí de vergüenza y me bajé del escenario de inmediato. Me fui corriendo, ni si quiera hablé con mis amigos, yo  veía como todos se burlaban de mí y  me señalaban, así que mis lágrimas comenzaron a salir y me fui a mi casa, tan deprisa que ni si quiera me dí cuenta de que las chicas que me molestaban no estaban en la privada de siempre. Casi llegando a mi casa, ví que la puerta principal estaba abierta y lo primero que me imaginé que ya habían llegado mis hermanos a la casa, o que mis papás habían decidido no viajar, pero no, estaba equivocada totalmente.
Entré a la casa y ví que estaba sola, o por lo menos no se veía nadie en la planta baja, pero ví la ventana rota y adentro había una enorme piedra. Me puse a recorrer la casa, cuando de pronto escuché la campanita de mi perro, tintineaba de una manera extraña, seguí el ruido y cuando llegué, ví a esas malditas chicas con mi perrito ahorcado en sus manos!! En cuanto me vieron, comenzaron a reír y tiraron a mi perrito al suelo, yo me tiré al suelo de rodillas llorando, ellas se me acercaron y me dijeron:
Tomó tiempo planear, esto así que aprecia nuestro esfuerzo! Jajajajaja!!!….
Todas comenzaron a reír.
Qué te pasa? estás muda??
Me preguntaban eso con todas juntas, me estaban enloqueciendo, después de todo, era un grupo de 5, yo no podía soportarlo más… Mi garganta se sentía cada vez más rara, sentí cómo se cerraba, me recosté en posición fetal en el piso y continué llorando y ellas riéndo.
Ya me hartaste estúpida! Habla de una puta vez!!!me gritó la más grande y si no, yo te dare el gusto de no volver a hablar! Pero pensándolo bien, SÓLO CÁNTALO! JAJAJAJA…. Oh cierto no puedes!! pobrecita, acabaré con tu sufrimiento perra!!
Mientras terminaba de pronunciar esas palabras, con toda su fuerza de la pierna, pateó mi garganta… sentí un terrible dolor, las demás le siguieron la corriente mientras yo sufría.
En eso, ví a un lado mío, cómo se le caía a una de ellas una navaja, no dudé en tomarla lo más rápido que pude. Cuando me iban a dar otra patada, atravesé la navaja y le hice un corté a través del pie, esa chica cayó y mientras las demás la levantaban, como pude, me paré del piso y apuñalé a una de ellas por la espalda, 2 chicas heridas por mi… las otras 3 retrocedieron con cara de susto, y yo avanzaba hacia ellas, ya nada me detenía, ver a mi perro muerto, mi mejor amigo, mi todo, muerto, todo por culpa de esas idiotas! Así que decidí hablarles:
Querías que cantara?? Lo haré para complacerte…
Cuando escucharon mi voz, se asustaron demasiado, era una voz terrible e intimidante, pero yo quise cantarles, así que comenzé a cantar mientras las perseguía…
Tomé la navaja, agarré a esa idiota que quería que la complaciera del brazo, le corté las venas de ambas manos, ella cayó al piso, se desangró, mientras yo, fui con otra, ella se cayó mientras intentaba correr, me puse a un lado de ella y le encajé la navaja en el ojo derecho, se la quité enseguida, no quería que sientira pesado su ojito… la otra y última de esas perras, iba gateando y no quise matarla de inmediato, ya que no terminaría de escuchar mi bella melodía…
NO ME MATES!!!!!
Shhhh…. sólo escucha mi bello canto, no querrás interrumpirme o si??
ESTÁS LOCA!!!! DÉJAME IR!!!
Te lo advertí, pues tú te lo pierdes…
Esas fueron mis últimas palabras dirigidas hacia ella y de pronto la navaja ya estaba en su estómago, ella gritó, fue una herida profunda, pero el color rojo de su sangre…. oh… ese bello color… quise adornar mi casa del color rojo para que mi familia viera lo hermoso de ese color y lo apreciara, así que decidí quitarles parte por parte a cada una, el rojo era más intenso cada vez, y mi canción era tan bella, creo que mi voz ya era de mi agrado, al igual que mi uniforme, que también se hizo de ese hermoso color rojo…
Se llegó la tarde, me ví las manos, mientras dije:
PERO QUÉ HICE????!!!
Tomé a mi perrito entre mis manos y me fui a recostar a mi habitación, le puse seguro a la puerta, no quería que nadie me viera vestida de ese color rojo natural…
Llegaron mis hermanos, escuché los gritos de mi hermana, esuché cómo llamaban a la policía, así que decidí irme a escondidas al baño con la navaja. Solté a mi perrito en la habitación y lo cubrí con una sábana blanca. Llegué al baño y me metí a la ducha, el agua era muy fría, pero no me importó, yo sólo veía cómo corría el color rojo de mi ropa cuando de pronto escuché que tocaban fuertemente la puerta del baño, era la policía, yo no les abrí, pero insitían mucho en que abriera…
Abre la puerta!! Sabemos que estás ahí! ASESINA!!! SAL ESTARÁS ILESA!!!
Asesina?? No lo soy!! No lo soy!! No lo soy!!!
Ellos se sorprendieron al escuchar mi voz, pero aventaron la puerta, yo no sabía qué hacer, así que tomé la navaja y me corté la garganta antes de que llegaran a mí…
Adiós, perdónenme todos, pero si me necesitan, cánten mi nombre!!
Esas fueron mis últimas palabras antes de mi suicidio. Cuando mis padres se enteraron de todo eso, se pusieron tristes, decepcionados, al igual que mis hermanos. Se habló mucho de mí en la secundaria y en toda la ciudad, en cuanto a los padres de las chicas idiotas, dijeron que por lo menos yo había muerto, que por eso sus hijas podían descansar en paz…
A mí me daban igual, pero ellas envidiaban mi voz, y yo no me daba cuenta, por eso me agredían, no querían que yo fuera quien cantara y no ellas, pero no importa, porque nunca podrían superarme de todos modos, JAJAJA…
Así que ahora lo sabes, esa es mi historia, cuando te sientas solo/a y quieras compañía, cada que sea 6 de Junio, sólo métete a la ducha con agua fría, canta Lucía 3 veces, y a partir de las 12 de la noche, estaré contigo hasta que amanezca, no me apartaré de ti, te vigilaré bien mientras duermes con mi  navaja en la mano, te veré fíjamente mientras llego y me siento lentamente en tu cama, si sientes cuando me pongo a un lado tuyo, no temas, pues no te volverás a sentir solo/a. Si tienes suerte, puedo cantarte una bella canción con mi nueva melodiosa voz, ¿Quieres?

Tan dulce… como la sangre

Ya hace mucho tiempo que estoy encerrada en este cuarto oscuro. Apenas tengo un recuerdo de como era la luz. Ya no se que hacer, todo el tiempo que estoy palpando las paredes nunca encuentro nada, ni una puerta, ni siquiera un interruptor per- Auch, que es esto. Es es… muy raro. Tiene un tipo de espalda… e-esto que será, un tipo de asiento… y lo que parecen patas. Ya se…. que pasa si me subo a esta cosa y palpo arriba haber si hay un techo.
Comencé a palpar y apenas subo un poco me pego en la cabeza.-Auuuchh pero que. y-y esto q-que es- cuando palpaba sentía una como una cosa que sobresalía del techo, empecé a empujar y entonces siento que se mueve. En eso veo un rayito de luz pero muy leve.
Con todas mis fuerzas empuje y… ¡AL FIN¡ logré empujar lo que me estorbaba de la luz. Cuando por fin salí afuera casi quedo ciega por toda la luz de una bola gigante que estaba arriba mio… pero vi que estaba muy pero muuuy lejos.
Extrañada por el lugar donde estaba empecé a caminar. Estaba en un lugar con lo que creo por otro recuerdo que tenía muy leve, creo que eran árboles, si si eran árboles. Seguí caminando y me encontré con una superficie dura, muy dura y veo a mi alrededor y lo que vi eran creo que sasas, mm no, como se llamaban… a sí casas. Me acerqué a una casa que estaba vacía y la empecé a recorrer, en un cuarto había visto unos movimientos, pegue un salto hacia atrás y un sonido salió de mi creo que fue un grito.
Me iba acercando poco a poco hasta que me encuentro con lo que había visto, era yo. Me sentía realmente extrañada, mi forma física era rara, era de color blanca, con pelo eeemm era de color mm ROJO¡ si era rojo y lo tenía hasta el piso. Mi vestimenta era de un color rosado. En ese momento me vino un recuerdo:
-Y TE QUEDARAS AQUI POR SIEMPRE PORQUE ESTOY HARTO DE TUS LLANTOS Y TUS HABLADURIAS Y DECIR QUE YO ASESINE A TU MADRE A LOS POLICIAS. Estuviste en el lugar incorrecto en el tiempo incorrecto… y viste lo que no tenías que ver¡- me golpeo y me empujó hacia el suelo haciendo que me sangrara la frente
P-Pero papá- dije llorando. En eso cierra el techo y se va.
Y-Ya recuerdo todo, me llamo Dana Paezi, era una superdotada y por eso me enseñaban en casa, cuando ocurrió todo eso yo tenía cinco años.
Corrí hasta lo que supuse que era una cocina y vi un calendario. Hoy e…queee?¡ lo que había leído me sorprendió mucho. 13/6/2014. Nueve años encerrada en esa miserable mierda.
Me voy a vengar. Esto no se quedará así… me voy a vengar. Pero será difícil recordar el rostro de mi padre.
Volvía la habitación donde estaba hace un rato, abri los muebles, y sí ya me acordaba de todo que eran los muebles, los colores, los números, etc. Y me encuentro con un vestido azul un poco más arriba de las rodillas, y unas mangas 3/4.
En eso una voz me empezó a hablar desde donde me había visto.
-JAJAJAJAJA-esa risita extraña y medio psicópata- preparándote para matar al quien nos encerró en un cuarto oscuro durante nueve años y asesino a tu madre… eh?-
-P-pero qué?¡s-sos YO?¡ pero cómo?- era mi reflejo quien me estaba hablando
-Tranquila Danita, jaja -hablaba mi reflejo
-Q-que estar tanto tiempo encerrada me hizo volver loca? n-no estoy loca…. solo quiero venganza . Venganza del hombre que me encerró, ba… que nos encerró-
-JAJAJA tranqui tranqui, que soy tu lado mmm como decirlo… psicópata. Mira ahí atrás tuyo… una linda capa roja con la que te puedes combinar ese vestidito- me dí la vuelta y vi la capa, y me la puse.
-g-gracias?
-Y es mejor que tengas dos tipos de armas… las que serán tus favoritas las blancas y en las que serás una experta las de fuego.- me decía en tono de obligación pero a la vez también un poco burlón
-Pero, para, yo solo pienso vengarme del monstruo de mi padre. No andar matando gente por ahí… todavía estoy cuerda.- ya esto realmente me estaba asustando un poco.
-Mi amor… yo soy vos… vos sos yo, pero solo yo puedo saber lo que va a pasar JAJAJAJA-
-Que estás diciendo… – decía mientras iba dando paso por paso para atrás
-ES QUE SOS MUY TONTA JAJAJAJA¡¡¡-mientras decía eso mi reflejo empezó a transformarse en lo que me parecía un demonio- VES ESTO?- saca un hilo de la nada- ESTA ES TU CORDURA, PERO CON ELLA ESTA LA DULZURA ,LOS BUENOS MODALES Y EL AMOR- en eso con la mano libre que tenía abrió la mano e hizo aparecer unas tijeras.
-ESPERA ESPERA… PAR-fue tarde mi reflejo corto el hilo.
En eso me empecé a agarrar la cabeza con las dos manos y arrodillada empecé a gritar sentía como si la cabeza se llenara de todos los recuerdos a la vez y explotaran. Pero de la nada me calmé y me sentía perfectamente bien. Recordé todo pero lo mejor… la cara de mi padre.
Miré mi reflejo con cara demoníaca, le sonreí y pude sentir unos colmillos en mi boca.
-Ya estás lista, agarra tus armas y vé por el alma de tu padre-no le podía evitar sonreír.
-Será un pla- en eso de un puñetazo rompí el espejo, pero eso no se significaba que no le haría caso con lo otro que me dijo. Busqué dos cuchillos y me los puse en las piernas con los estuches, y busqué las armas pero lo malo es que no habían armas de fuego.
De repente llega alguien a la casa, no me escondí, es más fui directo hacía él y ví que era un policía. Cuando estábamos a cinco metros:
-QUIEN CARAJO SOS Y QUE HACES EN MI CASA- mientras gritaba eso saco su arma y me apuntó.
-SHSHHHHHHH tranquilo no te pasará nada malo… sólo morirás-dije sacando un cuchillo.
– DEJA EL CUCHILLO O TE DISPARO- sin hacerle caso cuando ya lo tenía en la mano, me dispara en el hombro.
-AHHHGG hijo de puta… no sabes con quien te acabaste de meter- le lancé mi cuchillo hacia su cabeza y murió al instante- te lo dije-. Y por diversión le saque el cuchillo de la cabeza, y lo apuñalo muchas veces en el pecho haciendo manchar todo de sangre, -por dios , que dulce que es- dije mientras lamia mi mano,- seguro taan dulce como la venganza- me acerque hasta lo que una vez fue un policía, con mi cuchillo le abrí el pecho y le saque su corazón- jajaja…JAJAJAJAJAJA¡- aprete el corazon tan fuerte que lo exprimí.
Aaa perfecto un cinturón me será mas fácil portar las armas. Cuando me acordé de la bala en mi hombro vi que ya no estaba mas y se había sanado todo. Qué carajo soy, no se… pero lo amo, ja se quedó un poco de amor en mi jaja
Cuando terminé de agarrar el cinturón con las armas me fui en busca de mi padre… nunca sabrá que lo mató.

La sombra aterradora

Estaba Manuel cursando 4º grado, y empezaban las vacaciones de la Semana Santa, Manuel tenía una amiga llamada Margarita que se había venido de Mérida (Estado de Venezuela) a su cuidad, la chica era simpática, amigable y muy guapa. Manuel la quería pero nunca llegó a enamorarse de ella y ella tampoco. Ella lo invitó a pasar las vacaciones allá en Mérida, él quiso y su mamá accedió. Él se fue para esa cuidad solo, con Margarita y la mamá de ella. La casa no era muy grande y lujosa pero si muy bonita y cuidada, allí los recibio la abuela de Margarita y se sorprendió al ver que traían un invitado, le sonrió y pasaron a la casa. Pasaron como 3 días y Manuel disfrutaba mucho jugar con Margarita en la nieve, leían, se ponían a inventar nuevos juegos etc. Llegó un día en qué se había ido el agua, no era gran sorpresa ya que el agua se iba casi siempre por la zona muy rural donde estaba ubicada la casa, por lo que la familia de Margarita iban a un río qué quedaba cruzando toda una siembra de arboles de banana.
Ese día estaban nada más él, Margarita, la mamá de ella y su abuela así que mandaron a Margarita y Manuel a buscar agua en el río, la mamá no querían que fueran los dos juntos ya que ella creía que los dos iban a jugar en el camino y se iban a tardar mucho, ellos dijeron que no iban a jugar pero no las convencieron, así que Margarita fue primero duró como 20 o 25 minutos y regresó con la cubeta llena de agua cristalina, le tocó ir a Manuel él ya sabia el camino porqué la abue de Margarita le había dicho como ir y venir sin que se perdiera. Se fue con la cubeta, le daba algo de miedo ir solo ya que era su primera vez pero a la vez se sentía seguro por que sabía el camino de vuelta.
A mitad de camino sintió que alguien lo observaba pero no quería que el miedo se apoderara de él, así que siguió, ya casi llegando al río sintio el crujír de una rama partirse cuando la pisan, asi que se apuró y llego al rio. El río era hermoso y su agua era cristalina que casi se podían ver los peces. Agarró la cubeta y la lleno casi toda y regresó, volvió a sentir el crujido y se detuvo, miró a su derecha y vio las hojas de los arboles de banana moviéndose, se asusto más y apuró el paso de vuelta, no corrió porqué se le podía botar el agua.
Después sintio unos pasos, Manuel se armó de valor y volteó, al fin el terror se apoderó de él al ver una nube de humo negra flotando cada vez haciéndose más grande, miró detenidamente y observó que la sombra tenía unos ojos rojos muy rojos que parecía más bien dos bolas de fuego. Se volteó hacia adelante y caminó creyendo que la sombra se iría, sintio que la sombra se le acercaba y entonces botó el agua con la cubeta y se dispuso a correr, notó que la sombra lo perseguía flotando así que corrió aún más hasta que tropezó con una rama y cayó, enseguida que cayó la sombra le pasó a milímetros de su cabeza y vio que volteaba, despegó un gemido diabólico y fue contra Manuel, lo pegó contra el suelo e hiso que Manuel abriera la boca automáticamente. Manuel vió que salía de su boca su aliento y la sombra recibia el aliento pero no tenía boca. Al terminar, la sombra miró detalladamente al chico y lanzó otro gemido esta vez más aterrador y agudo y desapareció ante sus ojos.
Manuel se levantó inmediatamente y se fue corriendo, al llegar, la abuela de Margarita estaba preocupaba por que se tardó mucho, cuando lo miró, estaba más blanco que un papel, perplejo, con los ojos sobresaltados, temblando y casi no podía hablar.. la abuela presentía lo que pasaba y le dijo ¿Te salió algo, verdad?. Manuel pudo por fin hablar bien y le dijo que una sombra tenebrosa y misteriosa le había salido y luego… le había sacado el aliento. La abuela lo comprendió, le dió una taza de chocolate caliente y le dijo la historia de ese cultivo: Corría el año 1893, un hombre llamado Pablo era pobre y su familia también, vivía con sus 2 hijos y su mujer. Llego un momento en qué el debía muchas deudas pero no tenía dinero para pagarlas, así que hizo un pacto con el diablo. El diablo le daba el dinero a cambio de las almas de sus hijos y la mujer. El hombre lo pensó pero no tenía otro remedio así que accedió. El diablo se llevo a sus hijos y a su mujer, el hombre pagó todas sus deudas y sentado en su casa, recapacitó y pensó en lo que habia hecho, se puso a llorar y por la presión y la culpa de lo que habia hecho y se suicidó de un disparo en la cabeza en el patio. Así que ahora dicen que esa sombra negra que deambula por allí es el espiritu del hombre que vaga en pena buscando personas indefensas para alimentarse del aliento que les saca del cuerpo y así seguir habitando en el mundo terrenal y no ir de vuelta al infierno. Manuel se quedó perplejo por lo que la señora le estaba contando y quería irse de allí pero la señora le dijo que se tranquilizara ya que el fantasma no llega a esa casa, solo aparece en el río y sus alrededores que según ella estaba ubicada la casa del fantasma. Se acabaron las vacaciones y Manuel volvió a su casa contándole lo sucedido a su mamá pero ella no le creyó así que Margarita le dijo a Manuel que no importa si ella le creyera, lo que importa es que él habia salido sano y vivo de esa escena aterradora.

la muerte blanca

En estos momentos estoy sentado frente a mi computadora, inmóvil de miedo. En cualquier momento seré asesinado.
Hoy, un amigo mío me contó una historia.
Su tía lo cuidaba desde que era un pequeño, y hace un par de noches le contó como murieron sus padres. El hizo una muy buena imitación de ella (yo los conocía muy bien):
Estaban realizando un trabajo en algún pequeño y sucio pueblo en Costa Rica, cuando un hombre entro agitado en el hospital de los misioneros una noche, totalmente aterrorizado. Les dijo que su hermana había sido asesinada por la Muerte Blanca, y que él estaba seguro de que vendría ahora por él. Que es la Muerte Blanca? Aparentemente es una especie de coco, algo como ese estúpido chupa cabra o algo así. La gente del pueblo le llamaban la Muerte Blanca, o la niña de blanco, porque se supone que es el espíritu de alguien que odio tanto la vida, que ella juro regresar por las personas que se atrevieran a hablar de ella.
La hermana del hombre, le contó sobre el espíritu vengador horas antes de su muerte. Era una niña con ojos enormes y muertos en sus órbitas, los cuales lloraban bilis. Esa cosa se movía sin siquiera mover sus pies, y seguía a sus víctimas hasta su casa. Ahora, si tú no te habías dado cuenta de que esa cosa te seguía, una vez que llegaras a tu casa, comenzaría a tocar la puerta de tu recamara…
Una vez por tu piel, la cual usara para reemplazar su piel decadente.
Dos por tus huesos, los cuales usara como armas para matar a sus víctimas.
Tres por tu Corazón, el cual usara en su cuello.
Cuatro por tus dientes, los cuales pulirá y mantendrá como trofeos en una caja.
Cinco por tus ojos, con los que vera a tus seres queridos.
Seis por tu alma, la cual se comerá por complete – Nunca descansaras jamás una vez que estés dentro de ella.
Ella repetirá esto en cualquier espejo o puerta que este entre tú y ella.
No podrás correr más rápido que ella, pues es más rápida que el hombre más rápido del mundo. Y si huyes de tu casa cuando ella está tocando la puerta, no será tan Cortés contigo una vez que regreses y clame tu alma.
El hombre estaba completamente seguro de que esta cosa había matado a su hermanita. Trato de ir con la policía, pero nadie quiso escuchar. Fue con el sacerdote del pueblo, pero en cuanto el sacerdote vio a esta cosa tras de él, lo corrió de la iglesia. Resulta que esta cosa solo vendrá por ti si ves como ella asesina a alguien, o si alguien, quien sea y como sea, te cuenta sobre la Muerte Blanca. El hombre en cuanto termino su historia, robo un auto, escapo, y nunca jamás lo volvieron a ver”.
Aparentemente, los papas de mi amigo le contaron a su tía inmediatamente después de que el hombre huyera de la misión, y al día siguiente, encontraron sus cuerpos destazados y sin piel. Lo más extraño de todo esto? Sus cuerpos estaban cubiertos de pequeñas manitas…
Su tía estaba realmente asustada y borracha cuando le contó todo esto. El me contó esta historia a primeras horas de la mañana, después de declarar con la policía. Su tía fue asesinada anoche. Lo llame ayer por la noche, y me dijo que lo estaban siguiendo, y que estaban tocando la puerta de su cuarto. Le dije que no me jodiera. Separo un poco la bocina del teléfono y la dirigió hacia la puerta, y pude escuchar que tocaban lentamente a su puerta. Momentos después escuche que abrieron la puerta de golpe, y escuche los gritos desesperados de mi amigo.
Y entonces, escuche la voz de una niña pequeña… “Testigo”… Colgué inmediatamente.
Hace tres minutos alguien empezó a tocar en el espejo de mi cuarto. Creo que ella tocara unas 6 veces en mi espejo. Después tocara en la puerta de mi casa, y quizás después lo haga en la puerta de mi cuarto. Lo hace lentamente. Creo que quiere asustarme más, hacerme saber que mi muerte está a solo unos momentos…
Empezó a tocar la puerta de mi cuarto hace un par de minutos. Ella terminara conmigo en cualquier minuto.
Medio gusto conocerlos a todos!

miércoles, 25 de febrero de 2015

Risas

Despiertas sobresaltado, jadeando en busca de aire, mientras te recuperas de una pesadilla. Es la misma pesadilla que se ha venido repitiendo desde hace semanas. Cada noche, sin poder hacer nada más que ver la misma maldita escena desplegarse ante tus ojos.
Hay niños corriendo en un parque infantil, y a lo lejos, una niña comienza a subir al pasamanos. De repente, esa sensación nauseabunda que algo va a suceder invade tu cuerpo. Intentas gritar a la niña para advertirle, pero lo único que se escapa de su garganta es el aire. Te das cuenta de que es demasiado tarde. Cierras tus ojos mientras la chica cae, causándose una grieta repugnante en toda la cabeza. Te ves impotente a su cuerpo sin vida, junto con el resto de los niños que reían a sólo unos minutos atrás.
Ahí es cuando te despiertas en un sudor frío, dándote cuenta de que era la misma pesadilla. No te has acostumbrado a ella y probablemente nunca lo harás.
Aún en tu estupor somnoliento, miras hacia los números digitales de color verde brillante junto a ti. Ahora es la 1:30 de la mañana, igual que la última vez. En este punto, has perdido toda esperanza de volver a dormir, y bajas a la cocina para conseguir un vaso de agua. Recuerdas que debes trabajar por la mañana, ya que hace una semana, comenzaste a ayudar a demoler una vieja escuela que no se ha utilizado desde los años 60. Raramente, es cuando la pesadilla comenzó.
“Genial”, te dices entre sorbo y sorbo, “¿Cómo voy a funcionar con sólo cuatro horas de sueño?”
Más tarde esa mañana, llegas a la escuela. Los desgastes se notan en todo el edificio, tales como tuberías oxidadas, plantas que crecen las paredes, pintura astillada, y la fina hoja de polvo que cubre toda la superficie de la zona.
“¿Qué demonios le pasó a este lugar?” Dices cuando entras por las puertas delanteras.
“¿Cuanto trabajo no?”, dice Mike parado en lo alto de una escalera de mano. Él parece estar derribando parte del techo. Los ecos de taladros y pistolas de clavos suenan en todo el edificio, con el zumbido ocasional de una sierra eléctrica.
“Así que, uh, ¿qué es lo que tengo que hacer hoy?” – Le preguntas.
“Bueno”, dice Mike, “hoy tenemos mucho trabajo, puedes empezar por quitar las tablas del piso en el gimnasio. Después de eso, vamos a necesitar tu ayuda en el desmantelamiento de las pizarras en las aulas “.
Asientes, y con eso, te entrega un martillo y una palanca. Al entrar en el gimnasio, el sonido de la puerta que se abre y cierra de golpe retumba en las paredes. Es silencioso. Desde aquí, todos los ruidos de las herramientas eléctricas no se escuchan. Es una escuela grande y te encuentras en un lugar bastante lejos de la construcción. Decides comenzar en un rincón. Tomas tus herramientas y empiezas la difícil tarea de rasgar y hacer palanca en cada tabla.
A medida que avanzas, notas algo extraño. Sientes como si fueras observado, como si la mirada de alguien te estuviera perforando la piel. En un intento por evadir la incómoda sensación, gritas:
“Sí, Mike?”
No hay respuesta. Por supuesto, sabes que no habrá una respuesta, pero tenías la esperanza de que hubiera una razón para tu miedo. Rápidamente tratas de olvidarlo y continúas tu labor.
Desde que empezaste a trabajar ahí, no ha pasado ningún evento extraño o fuera de lugar. Llegas a la conclusión de que sólo es el silencio  el que te hace sentir incómodo, por lo que sacas tu celular y pones algo de música. Pero entonces, vuelves a sentir que alguien te está mirando. Incluso tu música no ayudarte bien. Un extraño sonido comienza a mezclarse con la voz del cantante.
Te apresuras y quitas un auricular de tu oído para ver si alguien esta tratando de llamarte o algo así. Te das cuenta que el ruido de fondo era una risa, y definitivamente no venía de los auriculares.
“¿Hola?” Dices a medida que guardas los auriculares en el bolsillo del pantalón, “¿Quién está ahí?”
La risa se ​​desvanece rápidamente, como si un grupo de niños corriera riéndose detrás del edificio.
“Hay chicos aquí?” Te preguntas a ti mismo. Terminas de quitar una tabla de madera que estaba a punto de romperse y la colocas en el suelo.
“¿Hola? Mike? “Llamas una vez más. Al salir del gimnasio, te encuentras cerca de lo que parece ser una cafetería. Esto definitivamente no estaba cuando Mike te llevó al gimnasio, pero sigues tu camino. En primer lugar, entras a la cafetería para ver si los niños se esconden allí, pero lo único que hay es un largo pasillo con mesas tiradas alrededor. Una vez más, escuchas la risa que viene desde el fondo.
Comienzas a caminar hacia la risa, pero a medida que te acercas, ésta se desvanece. Al doblar la esquina, te das cuenta de que has llegado a un punto muerto, con una puerta al final. La puerta es de color azul, combinando con algunos azulejos del piso. Te acercas a ella y mueves la perilla, sólo para descubrir que ésta cerrada.
“¿Qué demonios? ¿A dónde van? “Te preguntas mientras tratas de mirar algo por el espacio entre la puerta y la pared. Una mano toca tu hombro, haciéndote saltar. Te das la vuelta y ves a Mike con una mirada interrogante en su rostro.
“Puta madre, hombre, me has asustado.” Le dices.
“Sí, pude notarlo”, dice Mike, “¿Qué estás haciendo aquí? ¿Terminaste el gimnasio? Porque también necesitamos…”
“No, no he terminado.” Dices interrumpiéndolo. “Hey, uh, ¿alguien trajo a sus hijos aquí, o algo así? ”
“No que yo sepa, pero debes terminar ese suelo pronto, necesitamos un poco de ayuda con el material eléctrico.”
Asientes y te diriges al gimnasio, mientras desenredas tus auriculares. Solo dos minutos después de haber empezado a trabajar, escuchas esos malditos niños de nuevo. Esta vez, parece como si se estuvieran burlando de ti. Piensas que se volverán a escapar y la risa se detendrá, a si que decides continuar con lo que estabas haciendo y lo ignoras. Pero no se va, incluso, podrías asegurar que se hace más fuerte y más irritante.
“¡¿Qué?!” Gritas a los niños, pero siguen riendo. Esta vez, arrojas tu martillo a la pared, porque a estas alturas, no tienes ganas de jugar. Corres hacia el ruido, con la esperanza de atraparlos. Con cada paso que tomas, los armarios que cubren el pasillo se estremecen y se sacuden. Tus pasos resuenan por las escaleras. Ya no te importa tu trabajo en el gimnasio, ni la construcción, ni nada. Solo encontrarlos y deshacerte de ellos.
A medida que corres, te das cuenta que la escuela se ve más limpia y alegre. La pintura no está astillada, ni la cerca oxidada…
“Pensé que lo estaban destruyendo, no que le harían una renovación.” Te dices. Sigues corriendo, hasta llegar comedor. Sentiste que habías corrido en círculo, pero esa teoría se fue en cuanto llegaste a la cafetería. Te das cuenta que en el comedor, las mesas están instaladas, y los pisos limpios. Las papeleras y mesas parecen estar cubiertos con migas y la leche derramada en algunos sitios. Esto no tiene sentido, si hace dos minutos las mesas estaban rotas, y todo parecía estar cubierto de polvo. Te detienes y mirar a todo, confundido completamente, hasta que la risa te sacó de sus pensamientos, una vez mas.
Una vez que vuelves a correr, la risa se ​​detiene. No, no como la broma de hace rato, todo el mundo al mismo tiempo se frena. Junto con las risas, tus pasos paran, como si trataras de encajar en el entorno.
De pronto, una pequeña risita se escucho en el baño. Sonríes, pensando:
“Oh, ahora los tengo”, mientras caminas hacia el baño. A diferencia del resto de la zona, el baño era un completo desastre. Las bisagras de las puertas de los establos y los grifos están terriblemente oxidadas, y baldosas completamente rotas. Pateas fuertemente la única puerta, tirándola, con la esperanza de hacer frente a uno de esos pequeños bastardos, pero no hay nadie allí.
“¿Qué diablos?” Dices en voz alta. Jurarías que escuchaste una risa proveniente de esta área exacta, ¿cómo no puede haber niños? Te das vuelta hacia el grifo, y giras el pomo. Crees que si se salpicas tu cara un par de veces, te recuperarás. Por supuesto, no sale agua. De repente, ves algo en la esquina del espejo que te hace atragantarte con tu propio aliento.
Sentada en la esquina de la habitación, junto a la puerta, se encuentra una pequeña niña. Sus ojos, miran a los tuyos. Excepto, que ella realmente no tiene ojos, solo mármoles blancos que parecen demasiado grandes para su cráneo. Y no son sólo sus ojos, todo en ella no es normal. Su piel se le pega al hueso, haciendo que sus articulaciones se vean. Su pelo esta enmarañado y lleva un vestido blanco roto, manchado con suciedad y sangre. Y entonces comprendes todo instantáneamente, como si una pared de ladrillos cayera sobre ti.
Lo que parecen ser los restos de un cadáver en descomposición, es en realidad la chica que aparece en tus pesadillas. Sus labios se curvan lentamente revelando un terrible conjunto de dientes afilados. Gritas y sales corriendo del baño. A la salida, te das cuenta de que el edificio volvió a tener su aspecto normal, sucio y descuidado. Al doblar a la esquina, te encuentras con Mike.
“¿Qué demonios estás haciendo?” Dice claramente frustrado, “Esta es la segunda vez que abandonas tu puesto de trabajo.”
“¿¡Qué carajo está pasando aquí!?” Gritas, exigiendo una respuesta. Mike te lanza una mirada amenazadora, y te dice:
“¿De qué estás hablando? Nada está pasando aquí. Escucha, si te sientes un poco enfermo puedes ir a casa. ”
“No, estoy bien.” Respondes, “Te prometo que voy a terminar esta vez. Ahora, ¿dónde está el camino de regreso al gimnasio? ”
“Sube las escaleras y en el pasillo a la izquierda, verás las puertas dobles para llegar. Te acompaño”
Mientras los dos van a ver tu trabajo, una duda emerge de tu cabeza.
“Hey,” Le preguntas a Mike, “¿Por qué este lugar quedo cerrado? Parece como si todo el mundo se hubiera ido un dia y jamás regresó. ”
“Bueno,” Inicia Mike mientras el sonido de sus pasos resuenan en todo el hueco de la escalera, “Una chica joven, estudiante, murió aquí. Al parecer, era demasiada tristeza para los niños a educar y siempre andaban deprimidos. Por lo tanto, con la esperanza de borrar el incidente de su mente, se los trasladó a una escuela diferente. ”
Un escalofrío recorre tu cuerpo, desde los pies a la cabeza.
“Exactamente cómo murió?”
Mike no respondió hasta cruzar la puerta doble del gimnasio.
“Ella cayó desde un pasamanos y se rompió el cuello.”
Tragas saliva, mientras Mike sale de la habitación.
“Apresúrate, que ya es tiempo que hubieras terminado” Dijo antes de azotar la puerta
Sabes que deber darte prisa, para ir a tu casa y no regresar a ese lugar jamás. Enciendes tu música de nuevo, y continúas el trabajo, casi esperando oír una risa, pero no pasó nada. Incluso cuando se terminaste, no pasó nada.
En tu regreso a casa, empiezas a cuestionarte y te convences de que todo estaba en su cabeza, y que la pesadilla había causado que te volvieras loco. Al pensar en la pesadilla y recordar lo que Mike dijo, el estómago comienza a dolerte. Tuviste esta sensación hasta que finalmente decides irte a la cama, sabiendo lo que iba a venir después. No quería pensar en los juegos infantiles, o la niña, no específicamente después de lo de hoy. Pero la imagen de su rostro, su rostro horrible, está pegada a ti.
No debería haber ninguna razón para que seas paranoico ahora. Se acabó. Estás aquí, y ella es todo lo que queda de allí.
“Demonios, probablemente ni siquiera existe.” Te dices a ti mismo, ya que poco a poco pierdes la conciencia.
Cierras tus ojos, esperando la visión horrible, una risa pequeña se escucha atrás de la puerta de su dormitorio.